HAMACAS

Deslizate en la plaza surrealista

miércoles, 2 de junio de 2010

En el aire


Ese día me encontraba en un estado de desolación, pensé que no podría comunicarme con la vía láctea. Me trasladé a la masificación de la calle Corrientes, por la que circulaban los llamados ilustrados que narraban un cuento con personajes que circulaban por el teatro San Martín y la 9 de julio, dónde se sentí la puntada del obelisco. Tomé un café en La Giralda y me encontré con unos amigos en Diagonal Norte. Cuando los despedí, volaba acompañada de las estrellas, ellas me saludaban con su guiño y me trasmitían el sentimiento de su posterior soledad. Sentía la sensación de estar borrada del mundo que se alejaba cada vez más cuando doblaba con ligereza las esquinas de una ciudad que se convertía en un universo intacto.
Cuando doble por Callao, recuperé la simpatía que me trasmitieron los peatones.

Analía Pérez Portillo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Nuevos textos:

  • Burbuja y Jarrón
  • Cambio
  • Virus

Analía Pérez Portillo

sábado, 12 de diciembre de 2009

Cambio

Sofisticaciones humanas en la grilla de un juego que es díficil de terminar, pero culmina al fin.
Cuando comienza otro rumbo, todo se ordena. En ese momento, pensas todo claro y tus diferentes metas caen como agua. La idea es que dicha agua se expanda en el horizonte y en el más allá para que todo fluya y se escuche la calma.
Esperaba que me sucediera está sensación tan bella del cambio, llega con mayor intensidad y es mía, es mi propiedad.

jueves, 10 de diciembre de 2009

NARANJA

En el medio de la naranja me zambullo para hundir mi piel en un ácido natural, intento cambiar de aire y volver a lo que me faltaba: un poco de cinismo inteligente en el dulce paraíso lunar. El color naranja me acompaña, porque no me interesan colores definidos como el rojo, sólo intento buscar algo complejo que me ayude a reflexionar sobre el acto innecesario. Pensar y unir hilos para ahogarme en un jugo de creencias inexistentes. Realismo y subrealismo, con un poco de cada uno sobrevivo en el puré de cerezas que me hice el otro día en la casa de mi tía.

Analía Pérez Portillo

martes, 8 de diciembre de 2009

Virus

Consumo aire contaminado de ansiedad y de gente enviciada que busca en los extremos de los caminos pequeñas huellas de destinos sin resolver, tratan de llegar a etapas que son las mismas que están viviendo y sobreviven en un canal de misterio y duda.

Analía Pérez Portillo

sábado, 1 de agosto de 2009

Las pisadas me miran los ojos

Los desencuentros están postulados por el tiempo que dura siete días: repetidos, infinitos y demasiado constantes. Estoy en un lugar donde las estrellas me alumbran los pies, el olor a pasto seco me incomoda. Me concentro en los golpes que escucho debajo de mi cuello, sumerjo mis piernas en el agua sucia del lago, pero no tengo minutos, sólo segundos para escapar.
La noche me esta mirando muy fija, el susto viene, con mi mente lo intento dejar, sin embargo, corro, pero me caigo y lloro. La lágrima me quita la sed de la cara, no refresca mi ansiedad
Veo un árbol, me tiro, raspo mi mano, estoy ensangrentada, en ese líquido está la forma, pero no tengo tiempo para ver el contenido... me persiguen...
Corro de nuevo, está vez caigo en un pozo de barro, utilizo mis ojos y te veo, ya es demasiado tarde, no me vas a encontrar, tu brújula se rompió.

Analía Pérez Portillo

Fusión de cuerpos

Solté tu mano, comencé a combinar el mundo subordinado a los olores que dejaste en mi brazo antes del momento de dejarte en el subterráneo, donde tus ojos y boca, de la mano de enfrente, no se escondían por las vías que ocultaban tu piel. Al despedir tu boca, en el fino acero coloqué mi mano que saltaba continuando con mi sonrisa entusiasmada a la que llegué cuando te encontré.
Primero vos,
segundo la pausa para conjugarse con uno mismo en combinación con tu figura que aparece constantemente en forma de sorpresa.
Entonces, divido las esferas de los tiempos que vuelan en una continua intermitencia.

Otro día encontré nuevamente tu mano,
estuvimos juntos:
dentro de un balcón,
dentro del aire de ese balcón,
dentro del árbol de ese balcón,
dentro de tu piel en ese balcón,
dentro de tus labios en ese balcón
dentro de tus ojos en ese balcón.
En y ese balcón conjugándonos.
Cosquillas,
guerra de almohadas,
sonrisas,
ternura,
miradas,
abrazos,
besos infinitos...........................................................................................................................


Analía Pérez Portillo