viernes, 28 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
Todavía no comprendo la existencia del verbo ver
En las imágenes de mi espectro visual en la madrugada, ví esa figura que un día después caminaba por la calle y al saludar me clavaba el puñal.
Las palabras que salían de esa figura eran muñecos de mi tiempo pasado, cuyos movimientos de boca emanaban sílabas viento que sólo yo quería escuchar. El mismo día tu bicicleta corrió para no verme, demostró que los hechos prometidos no son posibles: las sílabas exactas eran equivocadas.
A partir de aquí, preferí los tristes minutos, busqué el árbol cuya corteza detrás de mi espalda lastimaba mi caja roja, formando guiones que no fueron capaces de ser completados, quedaron imágenes de adelante hacia atrás de atrás para adelante.
Los paisajes se derrumbaban, caían, saltaban y volvían a aparecer.
Me hubiera gustado darme cuenta antes al día de hoy, pero el tiempo no adquirió su velocidad cuando lo necesitaba.
Analía Perez Portillo
Las palabras que salían de esa figura eran muñecos de mi tiempo pasado, cuyos movimientos de boca emanaban sílabas viento que sólo yo quería escuchar. El mismo día tu bicicleta corrió para no verme, demostró que los hechos prometidos no son posibles: las sílabas exactas eran equivocadas.
A partir de aquí, preferí los tristes minutos, busqué el árbol cuya corteza detrás de mi espalda lastimaba mi caja roja, formando guiones que no fueron capaces de ser completados, quedaron imágenes de adelante hacia atrás de atrás para adelante.
Los paisajes se derrumbaban, caían, saltaban y volvían a aparecer.
Me hubiera gustado darme cuenta antes al día de hoy, pero el tiempo no adquirió su velocidad cuando lo necesitaba.
Analía Perez Portillo
Los oídos escondidos
Mis pies están mojados, en este momento la electricidad no me sirve y si la utilizara caería en la reencarnación. Cruzo la vereda, las gotas me tapan la visión del hombre que sale del supermercado. Me molesta chocarme con él.
¡¡¡Que me dé mi lugar!!!
¡¡¡Que se corra!!!
¡¡¡Díganle que se vaya, que me tapa la película de la mano de enfrente!!!
¡¡¡Que soy un agujero en la tierra!!!
¡¡¡Una garganta que no puede hablar!!!
¡¡¡Un pelo en una albóndiga!!!
¡¡¡Un globo sin ser universo!!!
¡¡¡Una gillette en la casa de un viejo de 80!!!!!!!!!
Que soy, soy algo o soy ese lugar que me robaron?????????? Devuélvanme la identidad!!!!!!!!!!!!!!!!
QUIERO SER ESO QUE USTEDES DEJARON DE SER.
Analía Pérez Portillo
¡¡¡Que me dé mi lugar!!!
¡¡¡Que se corra!!!
¡¡¡Díganle que se vaya, que me tapa la película de la mano de enfrente!!!
¡¡¡Que soy un agujero en la tierra!!!
¡¡¡Una garganta que no puede hablar!!!
¡¡¡Un pelo en una albóndiga!!!
¡¡¡Un globo sin ser universo!!!
¡¡¡Una gillette en la casa de un viejo de 80!!!!!!!!!
Que soy, soy algo o soy ese lugar que me robaron?????????? Devuélvanme la identidad!!!!!!!!!!!!!!!!
QUIERO SER ESO QUE USTEDES DEJARON DE SER.
Analía Pérez Portillo
Justo ahí me paré
El desierto estaba repleto de mundos mágicos, mitad noche y media parte del día formaba parte del rectángulo, la iluminación de la luna me indicaba que mi visión existía, la alergia brotaba en mi cuerpo y el viento la aliviaba, sospechaba que en el aire había otros individuos realizando mi misma actividad, quería indicarles mis procedimientos, pero sabía que en algún momento los suyos iban a ser dominados por seres sin imaginación, no me molestaba, le estaba tomando gusto a la millonaria multitud de personas.
Enroscaba mi piel con el talón para seguir mi camino, mi función era caminar para atrás rápidamente, respirar para adentro, tocar con mis dedos hechos al revés, tragar para afuera, mirar con las pupilas del costado de la espalda, en aquel instante me metí en el cuadrado de cristal y me convertí en gelatina color crema, mi olor era a ácido sin perfume, las explosiones de bombas de jabón se esparcían por el espacio.
Analía Pérez Portillo
Enroscaba mi piel con el talón para seguir mi camino, mi función era caminar para atrás rápidamente, respirar para adentro, tocar con mis dedos hechos al revés, tragar para afuera, mirar con las pupilas del costado de la espalda, en aquel instante me metí en el cuadrado de cristal y me convertí en gelatina color crema, mi olor era a ácido sin perfume, las explosiones de bombas de jabón se esparcían por el espacio.
Analía Pérez Portillo
Elimínalo
Imaginando altos paisajes ubicados en mundos irreales sin diversión, llegábamos al punto fin donde la pantalla que mirábamos del otro, era totalmente falsa. Cuando ese otro jugaba a la verdad, nos bombardeaba nuestra ilusión, la convertía en espada: se zambullía en él y no en nuestros cuerpos.
Catástrofe: Tratábamos de crear un laberinto de pensamientos para sacar afuera lo que nunca estuvo adentro.
Distanciamiento: Presente. Olvidamos al que está enfrente y formamos la escultura de uno mismo: escribimos, dibujamos, actuamos.
En el dibujo borramos la nariz deformada, la sonrisa mal copiada, los ojos de color distinto que componen la estructura del otro. Impedimos que nos domine creando nuestras propias figuras.
En la actuación, nos adelantamos a luchar con la mente, para que la persona ficcional no se convierta en una huella del otro.
En la letra: escarbamos hasta colocar la tinta en castillos superiores: destino.
Analía Pérez Portillo
Catástrofe: Tratábamos de crear un laberinto de pensamientos para sacar afuera lo que nunca estuvo adentro.
Distanciamiento: Presente. Olvidamos al que está enfrente y formamos la escultura de uno mismo: escribimos, dibujamos, actuamos.
En el dibujo borramos la nariz deformada, la sonrisa mal copiada, los ojos de color distinto que componen la estructura del otro. Impedimos que nos domine creando nuestras propias figuras.
En la actuación, nos adelantamos a luchar con la mente, para que la persona ficcional no se convierta en una huella del otro.
En la letra: escarbamos hasta colocar la tinta en castillos superiores: destino.
Analía Pérez Portillo
El cuadrado de imagen y sonido y la caja de diales me miente.
Al principio no me daba cuenta del engaño, era solo un minúsculo ser:
Ese que le intimidaba que lo vieran desnudo desde el cuadrado, el que pensaba que las voces de marionetas provenían de una caja que al tocarla emitía electricidad y cuestionaba las noticias por el simple hecho de preguntar.
Al crecer mis piernas, la pulcritud del protagonista se ensucia; para asearlo, observo desde la abertura de la botella llena, se ve diferente, pero al menos tapa la mentira que me ocultaban cuando no era un mayúsculo.
Elimino ese disfraz distorsionado, me tapó y destapó los oídos para no escucha las voces de la caja, estrujando la botella y emitiendo ruido.
Desconozco, desconoce, mirarte y escucharte.
Desahogo de la realidad que no es lo suficientemente auténtica.
Analía Perez Portillo
Ese que le intimidaba que lo vieran desnudo desde el cuadrado, el que pensaba que las voces de marionetas provenían de una caja que al tocarla emitía electricidad y cuestionaba las noticias por el simple hecho de preguntar.
Al crecer mis piernas, la pulcritud del protagonista se ensucia; para asearlo, observo desde la abertura de la botella llena, se ve diferente, pero al menos tapa la mentira que me ocultaban cuando no era un mayúsculo.
Elimino ese disfraz distorsionado, me tapó y destapó los oídos para no escucha las voces de la caja, estrujando la botella y emitiendo ruido.
Desconozco, desconoce, mirarte y escucharte.
Desahogo de la realidad que no es lo suficientemente auténtica.
Analía Perez Portillo
Abeja
MIRADAS EXTRAÑAS, MENTES TÍMIDAS, MUNDOS EXTRAÑOS QUE NOS MARGINAN.
EL ORDEN DE TUS SENTIDOS NO CORRESPONDEN A LOS MÍOS:
VÍAS DISTINTAS, CUERPOS CAMBIADOS.
EL ESTADO DE MIS HUESOS NO RECIBE SERENATAS, SÓLO MIRADAS DE ESCALOFRÍOS POR TUS OJOS GRANDES.
TU FUNCIONAS COMO MÁQUINA: LA MENTIRA DE TU VOZ INVENTA OTRA PERSONA ANTES DE CONOCERLA.
TODO ES SUSPENSO, EL SUSPENSO HACE DE TÍ UNA GOTA DE AIRE, AQUÍ ENCUENTRO LO INDESCIFRABLE:
ESO QUE NO SÉ QUÉ ES Y QUE AL CAPTURARLO YA NO ESTÁ.
HUÍSTE DEL CONTORNO OVALADO QUE ME RECORRE
NO QUICISTE PERTENECER A MI CABEZA ESTÁTICA SOSTENIDA POR DOS ALAS
SACUDISTE EL NÉCTAR DENTRO DE MI CUERPO
TU EXPEDICIÓN EN MI MUNDO TERMINÓ COMO ESCAPE
AL ESCAPARTE LOGRASTE QUE NO ABSORVIERA LA TORMENTA, ME DEJASTE MORIR.
TÚ CULPABLE:
INSECTO DE LÍNEAS QUE NO DICEN NADA
INSECTO DE ALAS, MÁS DIMINUTAS QUE LAS DE UN PÁJARO
INSECTO DE AGUJA JUSTIFICANTE DE MI POSTERIOR DOLOR
INSECTO QUE ADQUIRIÓ UN NUEVO NOMBRE EN LAS GOTAS DE LA LLUVIA
EL ORDEN DE TUS SENTIDOS NO CORRESPONDEN A LOS MÍOS:
VÍAS DISTINTAS, CUERPOS CAMBIADOS.
EL ESTADO DE MIS HUESOS NO RECIBE SERENATAS, SÓLO MIRADAS DE ESCALOFRÍOS POR TUS OJOS GRANDES.
TU FUNCIONAS COMO MÁQUINA: LA MENTIRA DE TU VOZ INVENTA OTRA PERSONA ANTES DE CONOCERLA.
TODO ES SUSPENSO, EL SUSPENSO HACE DE TÍ UNA GOTA DE AIRE, AQUÍ ENCUENTRO LO INDESCIFRABLE:
ESO QUE NO SÉ QUÉ ES Y QUE AL CAPTURARLO YA NO ESTÁ.
HUÍSTE DEL CONTORNO OVALADO QUE ME RECORRE
NO QUICISTE PERTENECER A MI CABEZA ESTÁTICA SOSTENIDA POR DOS ALAS
SACUDISTE EL NÉCTAR DENTRO DE MI CUERPO
TU EXPEDICIÓN EN MI MUNDO TERMINÓ COMO ESCAPE
AL ESCAPARTE LOGRASTE QUE NO ABSORVIERA LA TORMENTA, ME DEJASTE MORIR.
TÚ CULPABLE:
INSECTO DE LÍNEAS QUE NO DICEN NADA
INSECTO DE ALAS, MÁS DIMINUTAS QUE LAS DE UN PÁJARO
INSECTO DE AGUJA JUSTIFICANTE DE MI POSTERIOR DOLOR
INSECTO QUE ADQUIRIÓ UN NUEVO NOMBRE EN LAS GOTAS DE LA LLUVIA
ANALÍA PÉREZ PORTILLO
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